EXPOSICIONES
Tres Maestros Argentinos
2002
Sergio Camporeale
El querer pintar caras enmascaradas, pero completas o dolor que todo lo conocido se enmascara. Es cuando se le aparecen los fantasmas de la duda y del miedo. Se desenmascara el rostro verdadero del hombre. En su lucha el creador ve cómo su anhelo es vencido, como su interior es quemado y en su desesperado recurrir a algunos seres inanimados, sin vida, rostros fijos, inmóviles, una muestra más del mágico dolor del artista.
Carlos Cortés
Delia Cubas
El mundo no es tal vez una alegoría que se propaga ad infinitum. Playas ventosas, puertos de mar encerrados, bañistas fatigados, ancianos desalentados, mujeres y hombres jóvenes, ocupados en una gestión apasionada, ambiguamente compartida. Personajes anónimos, solos en compañía. Algunos se van de la escena a grandes trazos, otros, en cambio, se quedan prisioneros de una atmósfera incómoda y nos muestran un perfil irónico, estéticamente geométrico e inquietante.
Damián Bayón
Hugo Sberini
Podríamos resumir nuestro acercamiento a la obra de Sberini diciendo que habla a los ojos y las visiones paralelas que como espectadores encontramos. A partir de esta combinación de elementos que dicen pero que también callan, la palabra adquiere sentido final y múltiple, y a través de una realidad de imágenes bellas y obscenas palpita una historia de laboriosas pinceladas que no pueden permanecer como una vidriera silenciosa.
Omar Borré
El querer pintar caras enmascaradas, pero completas o dolor que todo lo conocido se enmascara. Es cuando se le aparecen los fantasmas de la duda y del miedo. Se desenmascara el rostro verdadero del hombre. En su lucha el creador ve cómo su anhelo es vencido, como su interior es quemado y en su desesperado recurrir a algunos seres inanimados, sin vida, rostros fijos, inmóviles, una muestra más del mágico dolor del artista.
Carlos Cortés
Delia Cubas
El mundo no es tal vez una alegoría que se propaga ad infinitum. Playas ventosas, puertos de mar encerrados, bañistas fatigados, ancianos desalentados, mujeres y hombres jóvenes, ocupados en una gestión apasionada, ambiguamente compartida. Personajes anónimos, solos en compañía. Algunos se van de la escena a grandes trazos, otros, en cambio, se quedan prisioneros de una atmósfera incómoda y nos muestran un perfil irónico, estéticamente geométrico e inquietante.
Damián Bayón
Hugo Sberini
Podríamos resumir nuestro acercamiento a la obra de Sberini diciendo que habla a los ojos y las visiones paralelas que como espectadores encontramos. A partir de esta combinación de elementos que dicen pero que también callan, la palabra adquiere sentido final y múltiple, y a través de una realidad de imágenes bellas y obscenas palpita una historia de laboriosas pinceladas que no pueden permanecer como una vidriera silenciosa.
Omar Borré
Artista
Sergio Camporeale
Delia Cugat
Hugo Sbernini
Sergio Camporeale
Delia Cugat
Hugo Sbernini