EXPOSICIONES
Sol que Rasguña
1997
Me complace doblemente tener la oportunidad de expresarme en este catálogo. Digo doblemente, puesto que fue aquí, en esta prestigiosa Galería de la señora Vivian Sosa, que conocí a este gran artista.
Cuando Vivian Sosa me mostró, por primera vez, en Francia, las acuarelas y las pinturas de Raúl Vásquez Sáez, me revelaron las obras de un mago, de un chamán, y de un cierto modo las de un alquimista.
Si vamos a hablar de las obras artísticas de Raúl Vásquez Sáez, tenemos que hablar de las ideas precisas que contempla él sobre la naturaleza. Parte de su trabajo se caracteriza por la presentación de un concepto congruente: la creación y la modificación de la naturaleza según los lineamientos de la composición pictórica. El motivo no es lo que interesa al artista -estudiemos con detenimiento su obra "Pez" - sino más bien, su mirada hacia el interior, hacia el proceso mismo de modificación de la naturaleza.
Raúl Vásquez Sáez busca las fuerzas regeneradoras del presente dentro de los abismos prehistóricos. Como mago, él actualiza los mitos de una realidad venidera. Se puede decir que él, junto con Joseph Beuys, el otro gran artista aleman, chaman y alquimista, se preguntan lo mismo: ¿Quizas, soy uno de los albujantes de las cavernas reencarnado y transportado a la cultura de nuestros días? La comparación con los chamanes se fundamenta sobre un rasgo característico del arte de Raúl Vásquez Sáez. Veamos la representación repetitiva del conejo, que gracias a su guarida conlleva una relación viva con la diosa "madre tierra", que significa el origen, con todas las fuerzas que reposan en la naturaleza. La relación del artista con esta criatura animal; su esfuerzo de captarla y representarla de una manera sugestiva, es la que transmite esa fuerza en su obra.
Podemos agregar como ejemplo que, en las artes, ese carácter universal del conejo lo encontramos en las lámparas de arcilla que portaban diseños de la época cristiana como símbolos de lo efímero, de la velocidad del tiempo y de la vida tan corta del hombre.
Raúl Vásquez Sáez parece estar bajo el influjo de este animal a causa de su fertilidad, lo que lo convierte en el simbolo de perenne renacimiento de la vida, bajo todas susformas. El conejo duerme durante el dia, despierta en lanoche Igua que la luna, símbolo presente en todas sus obras. Joseph Beuys nos habla en su dibujo, "Sangre de un conejo", "Soy un conejo, y esto expresa la naturaleza alquimista que llevo dentro de mi persona". De tal modo, para Beuys y Vásquez, el conejo es un héroe civilizador, un demiurgo - el artista mismo.
Raúl Vásquez Sáez recurre a los contenidos y las estructuras miticas con el fin de reactivar las formas del pasado. El trabajo artistico permite que se llegue a su conocimiento. En su búsqueda de respuestas y soluciones, el artista dialoga a través del material escogido. Así excluye la representación de los valores generales por medio de las analogías, las comparaciones, y su selección de símbolos. Obliga al público, y es allí donde reside su modernismo, a que establezca una relación con la obra, por medio de la asociación.
Además del conejo, encontramos diversas representaciones de animales.
Tenemos a los pájaros, peces, serpientes... Podría seguir evocando estas y muchas otras fuentes de riqueza en la obra de Raúl Vásquez Sáez, sin embargo prefiero dejarlo para otros contextos.
Hansleo Wimmer
Montpelier, Francia, Septiembre 1997
Cuando Vivian Sosa me mostró, por primera vez, en Francia, las acuarelas y las pinturas de Raúl Vásquez Sáez, me revelaron las obras de un mago, de un chamán, y de un cierto modo las de un alquimista.
Si vamos a hablar de las obras artísticas de Raúl Vásquez Sáez, tenemos que hablar de las ideas precisas que contempla él sobre la naturaleza. Parte de su trabajo se caracteriza por la presentación de un concepto congruente: la creación y la modificación de la naturaleza según los lineamientos de la composición pictórica. El motivo no es lo que interesa al artista -estudiemos con detenimiento su obra "Pez" - sino más bien, su mirada hacia el interior, hacia el proceso mismo de modificación de la naturaleza.
Raúl Vásquez Sáez busca las fuerzas regeneradoras del presente dentro de los abismos prehistóricos. Como mago, él actualiza los mitos de una realidad venidera. Se puede decir que él, junto con Joseph Beuys, el otro gran artista aleman, chaman y alquimista, se preguntan lo mismo: ¿Quizas, soy uno de los albujantes de las cavernas reencarnado y transportado a la cultura de nuestros días? La comparación con los chamanes se fundamenta sobre un rasgo característico del arte de Raúl Vásquez Sáez. Veamos la representación repetitiva del conejo, que gracias a su guarida conlleva una relación viva con la diosa "madre tierra", que significa el origen, con todas las fuerzas que reposan en la naturaleza. La relación del artista con esta criatura animal; su esfuerzo de captarla y representarla de una manera sugestiva, es la que transmite esa fuerza en su obra.
Podemos agregar como ejemplo que, en las artes, ese carácter universal del conejo lo encontramos en las lámparas de arcilla que portaban diseños de la época cristiana como símbolos de lo efímero, de la velocidad del tiempo y de la vida tan corta del hombre.
Raúl Vásquez Sáez parece estar bajo el influjo de este animal a causa de su fertilidad, lo que lo convierte en el simbolo de perenne renacimiento de la vida, bajo todas susformas. El conejo duerme durante el dia, despierta en lanoche Igua que la luna, símbolo presente en todas sus obras. Joseph Beuys nos habla en su dibujo, "Sangre de un conejo", "Soy un conejo, y esto expresa la naturaleza alquimista que llevo dentro de mi persona". De tal modo, para Beuys y Vásquez, el conejo es un héroe civilizador, un demiurgo - el artista mismo.
Raúl Vásquez Sáez recurre a los contenidos y las estructuras miticas con el fin de reactivar las formas del pasado. El trabajo artistico permite que se llegue a su conocimiento. En su búsqueda de respuestas y soluciones, el artista dialoga a través del material escogido. Así excluye la representación de los valores generales por medio de las analogías, las comparaciones, y su selección de símbolos. Obliga al público, y es allí donde reside su modernismo, a que establezca una relación con la obra, por medio de la asociación.
Además del conejo, encontramos diversas representaciones de animales.
Tenemos a los pájaros, peces, serpientes... Podría seguir evocando estas y muchas otras fuentes de riqueza en la obra de Raúl Vásquez Sáez, sin embargo prefiero dejarlo para otros contextos.
Hansleo Wimmer
Montpelier, Francia, Septiembre 1997
Artista
Raúl Vásquez Sáez
Raúl Vásquez Sáez