EXPOSICIONES


Luz de las Islas
Artista
Adolfo Nigro
1994

Adolfo Nigro, nace en Rosario, Argentina, el 22 de septiembre de 1942. Comienza a los 9 ó 10 años junto a su hermano gemelo Jorge, también pintor, "ante la mirada complacida y el aliento de mis padres", según sus propias
palabras. De su Rosario natal quedaron en su memoria la relación con el río y las imágenes campestres, parvas, charcas, ruedas de carro, pertinaces presencias del agua y de la tierra en su obra que nunca lo abandonarán. Su mirada hacia el río le descubre la idea de cambio, de lo errático, de ir y venir, del no detenerse. Actualizará posteriormente estas vivencias al contactar con Barcelona.
Estudia luego en Buenos Aires en un colegio nocturno y a los 14 años ingresa a la Escuela de Bellas Artes. Esta experiencia al amparo de maestros que lo orientan y respaldan le sirve para consolidar su oficio, trabajar sobre las ideas que sustentan al fenómeno artístico y enfrentarlo con respeto. Del recuerdo de sus maestros en ese momento emerge la generosidad del escultor Aurelio Macchi, la pintora Diana Chalukian, Héctor Nieto, Antonio Pujía y principalmente del pintor Víctor Magariños D., quien lo guía en la comprensión de la pintura moderna y lo acerca a las ideas del pintor uruguayo Joaquín García Torres, figura clave del arte latinoamericano del cono sur y destinado a tener importancia decisiva en su trabajo. Mientras tanto en Buenos Aires, para sobrevivir, realiza las tareas más disímiles: obrero metalúrgico, albañil, verdulero, camionero, vendedor en el Mercado de A bastos.
En lo que a pintura se refiere, arranca en 1957 con Sus óleos, dibujos y témperas representando flores, paisajes, naturalezas muertas, retratos o aspectos parciales de la naturaleza, lo mostraban oscilante entre un realismo fuertemente adherido al referente y soluciones más sintéticas.

En 1966 decide Nigro radicarse en Montevideo donde encuentra un grupo de pintores y de artesanos que le brindan su apoyo moral, su amistad y algo que nunca había podido lograr hasta ese momento, sus talleres. A partir de allí se libera de horarios y empieza a producir artísticamente.

El año de su llegada a Uruguay registra dos hechos importantes. El primero fue la realización junto con el pintor argentino Ernesto Drangosch, de su primera exposición individual en Galería "U" en Montevideo, animada desde hacía 20 años por Enrique Gómez y dedicada con exclusividad a promover jóvenes artistas. El segundo -y decisivo- fue el encuentro con el pintor uruguayo, alumno de Torres García, José Gurvich.

En su obra primera se percibe la influencia no sólo del cubismo sino también de Cezanne. Adolfo Nigro había tomado contacto con obras de éste último y de Van Gogh durante un viaje que hizo a San Pablo, Brasil. Fue Cezanne quien lo acercó al primer cubismo, y reforzó sus primeros intentos de subordinar el tema a la construcción pictórica.